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INCLUSION PRODUCTIVA RECURSOS PUESTOS EN LAS MANOS DE LOS MÁS POBRES

18/10/2016

Por Patricia Apreza – Jefe de Gestión Social – GRUPO DAABON

Hacer Responsabilidad Social Empresarial en un país con grandes dificultades sociales es un reto en el que se pueden diluir muchos esfuerzos; pero también, en el que, si se logra una definición conceptual clara y a partir de ésta, unas líneas de acción acotadas con los actores sociales vinculados al proceso, pueden alcanzarse metas muy deseables.

Desde hace cinco años y con una periodicidad bi-anual, las empresas del Grupo DAABON realizan la caracterización socioeconómica de su grupo de empleados y de los pequeños proveedores de palma, con el fin de que sus resultados constituyan parte de la base de información que requieren los programas sociales.

El primero de estos procesos nos permitió observar una realidad de la cual, queríamos cambiar un aspecto que calificamos como debilidad: tanto trabajadores como proveedores estaban dependiendo únicamente del cultivo de la palma. Pensamos en su momento, que la dependencia de una sola fuente de ingresos, en familias de cuatro y cinco miembros; muchas de ellas, consideradas “familias extendidas” – con miembros hasta de segundo y tercer nivel de consanguinidad- no es una posición favorable para alcanzar objetivos de bienestar o de desarrollo humano.

De esas consideraciones nació la línea de acción que bautizamos “inclusión productiva” y que se viene cumpliendo desde dos perspectivas: el emprendimiento de nuevas opciones económicas y la formación o capacitación, como mecanismo para lograr competencias que generen empleabilidad.

Los primeros emprendimientos se fomentaron con el propósito de articularlos a nuestra proveeduría y de ahí nacieron los talleres de confecciones, para la elaboración de la dotación laboral, y se está conformando la microempresa de zapatería, con el ánimo de que mujeres y jóvenes, miembros de núcleos familiares de trabajadores y productores, sean quienes nos provean el calzado que se requiere para algunas labores al interior de las compañías DAABON. Ambos casos, en áreas rurales vecinas a las plantaciones de palma de aceite.

Después de esa experiencia nos atrevimos a salir de nuestro entorno más próximo – trabajadores y proveedores – y encaminamos nuestros esfuerzos a beneficiar familias ubicadas en nuestras áreas de influencia, sin ningún vínculo directo con las empresas del Grupo; pero muchas de ellas, víctimas del conflicto armado. En este contexto identificamos muy prontamente, que el propósito de generar capacidad emprendedora requiere de una herramienta que permita transferir recursos económicos: De ahí nació lo que hoy se conoce como Fondo de Microcréditos DAABON.

En este último ejercicio estamos dando los primeros pasos. Nos articulamos a la Fundación de Microempresarios del Magdalena, una Organización No Gubernamental que apoya el surgimiento y fortalecimiento de unidades productivas, a nivel de microempresas y famiempresas, en Santa Marta; sede de nuestra casa Matriz. Hay retos muy grandes en la colocación de dineros, vía crédito, a familias sin acceso al sector financiero, con reportes negativos en las centrales de riesgo; con esquemas productivos destrozados por el desplazamiento forzoso, la marginalidad social, entre múltiples factores. Pero es un reto que gustosamente hemos incorporado a nuestros procesos de Responsabilidad Social Empresarial.

Al tiempo que trabajamos para fortalecer la capacidad emprendedora de las familias beneficiarias de nuestra línea de acción, coincidimos con una política de gobierno orientada a la generación de cultura emprendimiento desde los primeros años escolares e iniciamos la ejecución el proyecto “Jóvenes más emprendedores” en diferentes Instituciones Educativas de Santa Marta. El socio estratégico de este programa ha sido la Corporación Actuar Famiempresas Atlántico; en coordinación con su equipo de trabajo hemos logrado crear Planes Educativos Institucionales con énfasis en emprendimiento y preparar a los docentes para que lideren la formación de jóvenes que, en edad adulta, puedan hacer parte de los diferentes sectores productivos desde el papel de empresarios.

Como es el slogan del Fondo de Microcréditos DAABON, apoyamos sueños para ver crecer empresas.

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